Thiare Ponce, alias Mañke, es una artista visual de 27 años basada en Gómez Carreño, Viña del Mar. Es Licenciada en Arte de la Universidad de Playa Ancha, y la puedes encontrar en cualquier pared desnuda en las calles de la ciudad jardín y la quinta región, representada en diversos graffiti; muchas veces en conjunto con Desapuntar.
Hoy conversamos con esta artista visual para volcarnos a la calle, y averiguar cómo se mueven los artistas en las regiones. ¡Síguela en sus redes sociales!
– Que significa tu nombre artístico?
Mañke significa Cóndor en Mapudungun. Mi tata me decía niña Mañke… No supe su significado hasta después de su fallecimiento, pero por lo que sé, decirme así era una manera de decir; que tenía ‘una mirada aguda’, que era curiosa y no sé… Me gustó mucho esa idea, así que lo porto con cariño.
– Cuál es tu estilo artístico?
No sabría decirlo, me cuesta decir que realmente tengo uno. Creo que la gente distingue ese “toque” que me pertenece cuando ven el proceso, pero no sé exactamente cuál es mi estilo. Me desempeño en tantas cosas y de maneras diferentes que no sabría decir si tengo un estilo y cuál es. Como me pasa con los nombres, voy alternando y a veces incluso mezclo todo.
Cuando hago obras en óleo me gusta mucho el realismo, en especial cuando pinto pieles y rostros. La piel es algo que me llama mucho la atención. Cuando trabajo en acrílico me gusta ver el seccionamiento de los colores, aunque a veces me gusta generar confusiones visuales para que se vea como si fuera óleo. Al pintar en bastidor soy cercana al surrealismo e impresionismo y lo mezclo todo.
Para cuando dibujo me gusta simplificar mucho las líneas para que se vea simple y limpio eso lo saco mucho de las historietas orientales como manga, manhwas y manhuas, la animación y el cómic. También cuando pinto en la calle soy más tirada a lo que hago cuando dibujo, pero más grande y más “chorizo” más callejero en un punto entre el muralismo y graffiti.
– Qué te inspira?
Encuentro inspiración en muchas partes. La mayoría nace desde vivencias personales, pero también de libros; frases; otros artistas (amigos, conocidos y los que son parte de la historia del arte); sentimientos propios que ni yo entiendo, e incluso de la naturaleza.
– Cuáles son tus medios favoritos? (digital, físico, muralismo)
Siempre lo físico tendrá el primer lugar, porque el nivel de abstracción propia supera todo lo que sucede externamente. Después vendría el muralismo, que es casi lo mismo, solo que con más contacto externo.
Uno conoce a mucha gente y muchos estilos de vida cuando se pinta en la calle y se mueve en el graffiti. Por otro lado, lo digital también me gusta harto, sólo que soy relativamente nueva en esa área por lo que aún estoy en proceso de aprendizaje.
– Con qué dificultades te has encontrado en el campo?
Yo creo que en algunas esferas la falta de apreciación del arte en sí, pero eso sólo radica que debo ser más buscadora. Pero era algo que ya sabía mucho antes de iniciar este camino.
También me he encontrado el prejuicio que, por pintar en la calle, uno anda en malos pasos; o que es agresivo, o que piensan que por pintar en la calle pueden ser agresivos contigo.
Al ser mujer pintar en la calle ha sido toda una experiencia, pues he aprendido a pelear contra el miedo de la noche, de la oscuridad, me cuesta pintar sola por lo mismo, una siempre sabe lo peligroso que es la calle, pero al mismo tiempo siento que he aprendido a no “achicarme”; a valorar lo que hago, y he encontrado fortaleza en eso.
– Cómo ves el futuro del graffiti en chile?
Creo que está súper, en ascenso. El graffiti de hoy en día es muy diferente al de años atrás, en el sentido de que cada vez la escena es más amplia y aceptada. Me gusta el compañerismo que nace de esto y cómo la gente ha cambiado su percepción; es un crecimiento constante.




